¿Piensas abortar? ¿Has abortado, buscas ayuda?
| Santa octava de Consagración a Dios Padre |
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| Escrito por Administrator | |
| Lunes 01 de Agosto de 2011 08:48 | |
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La Santa Octava de Consagración a Dios nuestro Padre implica ocho días de oración, lecturas de la Sagrada Escritura y meditación, como también la participación en la Santa Misa, la Eucaristía y Sacramento de la Reconciliación. Los primeros siete días sirven como pasos preparatorios que conducen hasta el día final de consagración solemne la “Fiesta del Padre de Toda la Humanidad “.
ORACION PARA TODOS LOS DIAS “Padre Divino, dulce esperanza de nuestras almas. ¡Que Tú seas conocido, alabado y amado por todos los hombres! Padre Divino, bondad infinita que se infunde sobre todos los pueblos. ¡Que Tú seas conocido, alabado y amado por todos los hombres! Padre Divino, rocío beneficioso de la humanidad. ¡Que Tú seas conocido, alabado y amado por todos los hombres!”. (Se reza un Padre Nuestro. Se medita pausadamente la reflexión del día o se canta, se puede cambiar la palabra Señor por PADRE. Se termina con la oración para todos los días y la oración final). Alabemos al Señor por Su Victoria.- Cantemos al Señor, sublime es su victoria: caballos y jinetes arrojó en el mar. Mi fortaleza y mi canto es el Señor, El es mi salvación; El es mi Dios, y yo lo alabaré, es el Dios de mis padres, y yo le cantaré. El Señor es un guerrero, su nombre es el Señor. Precipitó en el mar los carros del faraón y a sus guerreros; ahogó en el mar Rojo a sus mejores capitanes.- Las olas los cubrieron, cayeron hasta el fondo, como piedras. Señor, Tu diestra brilla por su fuerza, Tu diestra, Señor, triunfará al enemigo. Tú llevas a Tu pueblo para plantarlo en el monte que le diste en herencia, en el lugar que convertiste en tu morada, en el santuario que construyeron con tus manos. Tú, Señor, reinarás para siempre. (Cántico Ex. 15) PRIMER DIA: (Sal. 65) R. –Las obras del Señor (Padre) son admirables. Que aclame al Señor (Padre) toda la tierra; celebremos Su gloria y Su poder, cantemos un himno de alabanza, digamos al Señor (Padre). “Tu obra es admirable”. R. Que se postre ante Ti la tierra entera y celebre con cánticos Tu nombre. Admiremos las obras del Señor (Padre), los prodigio que ha hecho por los hombres. R. El transformó el mar roo en tierra firme y los hizo cruzar el Jordán a pie enjuto. Llenémonos por eso de gozo y gratitud: El Señor (Padre) es eterno y poderoso. R. Cuantos temen a Dios vengan y escuchen, y les diré lo que ha hecho por mí. Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica, ni me retiró Su gracia. R. SEGUNDO DIA: (Sal. 49) R. Dios salva al que cumple Su voluntad. ¿Por qué citas Mis preceptos y hablas a toda hora de Mi pacto, Tu que detestas la obediencia y hechas en saco roto Mis mandamientos? R. Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme? ¿Crees acaso que Yo soy como tú? Quien las gracias Me da, ese Me honra y Yo salvaré al que cumple Mi voluntad. R. TERCER DIA: (Sal. 32). R.- La tierra llena está de Sus bondades. Sincera es la palabra del Señor y todas Sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de Sus bondades. R. La palabra del Señor hizo los cielos y Su aliento, los astros. Los mares encerró como en un odre y como en una presa, los océanos. R. Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los hombres. R. En el señor está nuestra esperanza, pues El es nuestra ayuda y nuestro amparo. Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en Ti, Señor hemos confiado. R. CUARTO DIA: Sal. 50) R.- Crea en mí, Señor un corazón puro. Crea en mí Señor un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir Tus mandamientos. No me arrojes Señor lejos de Ti, ni me retires de mi Tu Santo Espíritu. R. Devuélveme Tu salvación, que regocija, y mantén en mí un alma generosa. Enseñaré a los descarriados Tus caminos y volverán a Ti los pecadores. R. Tú Señor, no te complaces en los sacrificios y i te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, a un corazón contrito, Tú nunca lo desprecias. R. QUINTO DIA: (Sal. 41 y 42). R.- Estoy sediento del Dios que da la vida. Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada mi alma te busca a Ti, Dios mío. R. Del Dios que da la vida está mi ser sediento. ¿Cuándo será posible ver de nuevo Tu templo? R. Recuerdo cuando íbamos a casa del Señor, cantando, jubilosos, alabanzas a Dios. R. Envíame Señor Tu luz y Tu verdad; que ellas se conviertan en mi guía y hasta Tu monte santo me conduzcan, allí donde tu habitas. R. Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría, y a mi Dios, el Señor, le daré gracias al compás de la cítara. R. SEXTO DIA: (Sal. 117) R.- Este es el día del triunfo del Señor. Aleluya. Te damos gracias Señor porque eres bueno, porque Tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: “Su misericordia es eterna” R. La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo. No moriré, continuaré viviendo, para contar lo que el Señor ha hecho. R. La piedra que desecharon os constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. R. SEPTIMO DIA: (Preces, Domingo Res.) R.- Cristo vida nuestra, sálvanos. Cristo, luz esplendorosa que brillas en las tinieblas Rey de la vida y Salvador de los que han muerto, concédenos vivir hoy en Tu alabanza. R. Señor Jesús, que anduviste los caminos de la pasión y de la cruz, concédenos que, unidos a Ti en el dolor y en la muerte, resucitemos también Contigo. R. Hijo del Padre, maestro y hermano nuestro, Tú que has hecho de nosotros un pueblo de reyes y sacerdotes, enséñanos a ofrecer con alegría nuestro sacrificio de alabanza. R. Rey de la gloria, esperamos anhelantes el día de Tu manifestación gloriosa, para poder contemplar Tu rostro y ser semejantes a Ti. R. OCTAVO DIA: (Sal. 84) R.- El Señor habitará en la tierra. Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para Su pueblo santo. Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra. R. La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R. Cuando el Señor nos muestre Su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo Sus pisadas. R. ORACION PARA TODOS LOS DIAS Alabad al Señor en el cielo, alabad al Señor en lo alto. Alabadlo todos Sus ángeles, alabadlo todos Sus ejércitos. Alabadlo, sol y luna; alabadlo, estrellas lucientes. Alabadlo, espacios celestes, y aguas que cuelgan en el cielo. Alaben el nombre del Señor, porque El lo mandó, y existieron. Les dio consistencia perpetua y una ley que no pasará. Alabad al Señor en la tierra, cetáceos y abismos del mar. Rayos, granizo, nieve y bruma, viento huracanado que cumple Sus órdenes. Montes y todas las sierras, árboles frutales y cedros. Fieras y animales domésticos, reptiles y pájaros que vuelan. Reyes y pueblos del orbe, príncipes y jefes del mundo. Los jóvenes y también las doncellas, los viejos junto con los niños. Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime. Su majestad sobre el cielo y la tierra; El acrece el vigor de Su pueblo. Alabanza de todos Sus fieles, de Israel, Su pueblo escogido. (Sal. 148) ORACION FINAL PARA TODOS LOS DIAS Dios es mi Padre “Padre mío: ¡cómo es dulce y suave saber que Tú eres mi Padre y que yo soy tu hijo..! ¡Padre creo en Tu amor por mí! ¡Creo que velas día y noche sobre mí y que ni siquiera un cabello se cae de mi cabeza sin Tu permiso! Creo que, Tu infinita Sabiduría hace que todo sirva para el beneficio de los que Te aman: Enséñame a ver siempre tu amor como guía en cada evento de mi vida. Enséñame a abandonarme a Ti como un niño en los brazos de la mamá. Padre mío, dado que Tú quieres que siempre recurramos a Ti, heme aquí con confianza para pedirte, con Jesús y María,... (pedir la gracia que se desea). Por esta intención, uniéndome a Sus Sacratísimos Corazones, Te ofrezco mis oraciones, mis sacrificios y mortificaciones, todas mis acciones y una mayor fidelidad a mis deberes. ¡Es en nombre de Jesús Tu Hijo que lo pido! Y tú, Oh Jesús, abre Tu Corazón y mete adentro el mío, y con el de María ¡ofrécelo a nuestro Padre Divino! Padre Divino, llama hacia Ti a todos los hombres. !Que el mundo entero proclame Tu Paternal Bondad y Tu Divina Misericordia! Sé para mí tierno Padre, protégeme por todas partes como a la pupila de Tus ojos. Haz que yo siempre sea digno hijo Tuyo: ¡Ten piedad de mí! |