La noche anterior, comienza a prepararte para la Sagrada Comunión, con muchas aspiraciones y deseos amorosos. Si durante la noche te despiertas, llena enseguida tu corazón o tu boca de palabras de adoración, con las cuales tu alma perfumada se perfuma para recibir a Jesús, quien mientras tú duermes, se prepara para traerte mil gracias y favores, si tú estás en disposición de recibirlos.
Ultima actualización ( Martes 16 de Agosto de 2011 11:06 )