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| Raúl Castro anuncia cambios en el modelo económico cubano |
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| Escrito por Bernardo López Ríos | |
| Domingo 08 de Agosto de 2010 21:35 | |
"La Habana, 1º de agosto. El presidente Raúl Castro anunció hoy que empezarán a eliminarse puestos de trabajo en el sector público, pero se reanudarán los permisos para autoempleo y microempresas, a las que se permitirá contratar personal asalariado."En la primera sesión del año de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), el domingo, Castro vinculó ambas decisiones, al citar al “trabajo por cuenta propia” como “una alternativa más” para el millón de empleados, cuyas plazas serán eliminadas por innecesarias. "La decisión de que autoempleados o microempresarios contraten fuerza laboral amplía ese mecanismo, que hasta ahora sólo se permitía en algunas formas de producción agrícola. El “trabajo por cuenta propia”, que existe en Cuba desde 1994, limita el empleo colectivo a unidades familiares. "Castro calificó esas decisiones como “un cambio estructural y de concepto”, repitiendo así la expresión que usó hace tres años, cuando lanzó la idea de reformar la economía y hacer que la gente pueda vivir de sus salarios, siempre dentro del sistema socialista. "El mandatario restó importancia a su ausencia en la tribuna en la fiesta nacional, el pasado 26 de julio, replicando que “lo importante no es el orador, sino el contenido” y que el mensaje del primer vicepresidente, José Ramón Machado Ventura, en esa fecha, refleja la opinión del partido único y del Estado. "Citando a Machado, Castro ratificó la línea que había anunciado el 26 de julio de 2007: la reforma será “paso a paso, al ritmo que determinemos nosotros, sin improvisaciones ni precipitaciones, para no errar y dejar atrás, definitivamente, errores o medidas que no se avienen a las condiciones actuales... "Los permisos para ejercer el “trabajo por cuenta propia” se fueron restringiendo, mientras aumentaban la reglamentación y los impuestos, hasta comprimir el número de autoempleados. "Ahora serán eliminadas algunas prohibiciones para la expedición de licencias y la venta de productos y se autorizará la contratación de personal, según el anuncio de Castro. Se actualizará el régimen fiscal para ese sector, con cuotas a la seguridad social y gravámenes sobre ingresos, ventas y uso de fuerza de trabajo. "La primera fase de la reforma laboral concluirá en el primer trimestre de 2011, al modificarse los salarios que cobran quienes quedan desocupados por causas atribuibles a las empresas. Castro no precisó si esa garantía se reducirá o desaparecerá, pero indicó que se suprimirán “los enfoques paternalistas, que desestimulan la necesidad de trabajar para vivir”, en el camino de “borrar para siempre la noción de que Cuba es el único país del mundo en que se puede vivir sin trabajar” ( Periódico La Jornada, Lunes 2 de agosto de 2010, p. 19). Tanto el presidente Hugo Chávez de Venezuela como sus simpatizantes ideológicos latinoamericanos, además de observar la rectificación en el modelo económico cubano por parte del presidente Raúl Castro, deberían aprender de la experiencia histórica y recordar cuánta razón han tenido las advertencias de la Doctrina Social de la Iglesia, como lo prueba la atinada persepectiva del Papa León XIII, quien en 1891 (¡hace más de 100 años!) escribió: Para solucionar este mal (se refiere al capitalismo liberal), los socialistas, atizando el odio de los indigentes contra los ricos, tratan de acabar con la propiedad privada de los bienes, estimando mejor que, en su lugar, todos los bienes sean comunes y administrados por las personas que rigen el municipio o gobiernan la nación. Creen que con este traslado de los bienes de los particulares a la comunidad, distribuyendo por igual las riquezas y el bienestar entre todos los ciudadanos, se podría curar el mal presente. Paro esta medida es tan inadecuada para resolver la contienda, que incluso llega a perjudicar a las propias clases obreras; y es, además, sumamente injusta, pues ejerce violencia contra los legítimos poseedores, altera la misión de la república y agita fundamentalmente a las naciones. (S.S. León XIII, Encíclica Rerum Novarum, No. 2, Roma, 1891) |