En la víspera del quinto aniversario de su pontificado, el Papa Benedicto XVI se reunió ayer en Malta con un grupo de víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes al cual le prometió que habrá justicia.
El Pontífice, criticado por su gestión de los escándalos de pederastia en el seno de la Iglesia católica, expresó su "vergüenza y pena" ante el dolor que sufrieron los hombres que fueron víctimas y sus familias y rezó con ellos durante una reunión en la Embajada del Vaticano en Malta. "Rezó con ellos y les aseguró que la Iglesia está haciendo y hará todo lo que esté en su poder para investigar las acusaciones para llevar ante la justicia a los responsables de los abusos e implementar medidas efectivas diseñadas para proteger a la gente joven en el futuro", dijo el portavoz papal, Federico Lombardi. Fue la primera vez que Benedicto XVI se reunió con víctimas de abusos sexuales desde que el escándalo en varias partes del mundo sacudió al Vaticano este año. El encuentro simboliza el acto más personal y convincente que ha realizado el Papa hasta ahora desde que envió una carta a los fieles irlandeses hace un mes hablando sobre el escándalo. Sin embargo, no se ofrecieron más detalles sobre qué medidas serían implementadas.
Grupos de defensa de víctimas han exigido que el Vaticano tome acciones concretas para proteger a los niños y expulse de la Iglesia a sacerdotes abusivos, asegurando que las declaraciones de solidaridad y vergüenza del Papa no significan nada a menos de que se tome algún tipo de acción. Los ocho "jóvenes adultos" fueron recibidos durante unos 20 minutos en la capilla de la Nunciatura en Rabat, cerca de la capital, La Valeta.
"Quedé impresionado por la humildad del Papa. Asumió sobre sí mismo todo lo causado por otros. Fue muy valeroso. Nos escuchó individualmente, oró y lloró con nosotros", declaró Law-rence Grech, una de las ocho víctimas de abusos cometidos en un orfelinato en los años 80.
"Perdí mi fe en los últimos 20 años", dijo Grech. "Le dije (al Papa): 'Usted puede llenar el vacío, llenar lo que los sacerdotes me sacaron cuando era joven'". "Esta experiencia va a cambiar mi vida. Ahora puedo ir con mi hija y decir 'Creo'", añadió rompiendo en llanto el hombre, de 37 años.
Ésta es la tercera vez en su pontificado, iniciado en 2005, que Benedicto XVI se reúne con víctimas de religiosos pedófilos luego de audiencias similares en Australia y Estados Unidos. El encuentro se realizó al cabo de una visita de 26 horas a Malta, integrada en un 95 por ciento por población católica.
Antes de dejar la isla para regresar a Roma, en un último discurso dirigido al Presidente maltés, George Abela, el Papa pidió respetar los derechos de los inmigrantes. El país más pequeño de Europa, de unos 443 mil habitantes, está situado entre Sicilia y las costas del norte de África y en 2008 recibió en su territorio unos 2 mil 775 inmigrantes desde ese continente.
|