¿Piensas abortar? ¿Has abortado, buscas ayuda?
| La Iglesia permite comulgar en la mano |
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| Escrito por P. Pedro Agustín Rivera | |
| Miércoles 21 de Octubre de 2009 11:50 | |
Estimados amigos: Les envío esta información, comenzando por las conclusiones, las cuales repito al final, ya que a lo largo del texto expongo los documentos y las consideraciones que las validan.No sólo por la obediencia, fidelidad y respeto que debemos al Cardenal y a los Obispos de México y a sus orientaciones pastorales o por mi calidad sacerdotal, sino sobre todo por la Exhortación Apostólica del Papa Benedicto XVI, Sacramentum Caritatis, base de este documento, les pido reflexión, aceptación y difusión de la enseñanza del Magisterio de la Iglesia, más allá gustos u opiniones personales. Espero se entienda que con este escrito lo que pretendo no es sumarme a una serie de dimes y diretes o descalificaciones, acusaciones o defensas, sino el de dar a conocer e invitar a la reflexión y a la aceptación de la enseñanza de la Iglesia que es profunda y nos muestra el camino de la auténtica libertad de los hijos de Dios, pues nos invita a la santidad siendo discípulos y misioneros de Cristo, quien en Camino, Verdad y Vida. En conclusión: 1.- Sepamos que la Iglesia, el Papa, los Obispos del mundo y los de nuestra Nación, no solo por la influenza AH1N1, sino desde hace muchos años reconocen dos modos de recibir la Comunión: en la boca y en la mano. 2.- Entendamos que en la Arquidiócesis de México quien marca la norma eclesiástica es el Arzobispo apoyado por su Consejo Episcopal y todo esto con la aprobación de la Sede Apostólica. No cuestionemos esta autoridad. 3.- Con humildad aceptemos que en cuestión de disciplina eclesiástica en la Arquidiócesis de México, el Arzobispo es quien tiene la autoridad. 4.- No olvidemos que el recibir la Comunión en la mano, es una de las dos formas aprobadas por la Iglesia. 5.- Recordemos que en otras partes del mundo desde hace varios años se ha privilegiado el dar la Comunión en la mano. 6.- Hagamos conciencia que en la República y en América Latina muchas diócesis están privilegiando dar la Comunión en la mano. 7.- Sepamos que, habiéndonos puesto de acuerdo con el sacerdote o quien no dé la Comunión a Jesús Eucaristía, a Jesús Eucaristía lo podemos recibir en la boca. Estimados amigos y hermanos de Jesús Eucaristía, ante la confusión que se genera debido a las recomendaciones que diversos Obispos y Conferencias Episcopales del mundo han dado en torno al modo en que se puede recibir la comunión debido a la epidemia de la influencia humana AH1N1, les comparto que lo más adecuado para evitar caer en suposiciones o en dar validez general a opiniones personales, que incluso en ocasiones pueden provenir de un sacerdote o de un laico, aumentando la confusión o incluso división, lo mejor es acudir a los Documentos Pontificios y de la Curia Romana y con humildad y sencillez aceptar sus orientaciones. Actuar de otra manera es pretender ponernos por encima de la autoridad de Quien en signo de unión entre todos los católicos y que en materia de fe es quien es guía segura para nosotros, por contar con la asistencia del Espíritu Santo de una manera particular por ser el sucesor de san Pedro. Para no quedarme sólo en un sí o en un no se debe de recibir la comunión en la mano, señalo que el Papa Benedicto XVI, recientemente el 22 de febrero de 2007, como fruto del Sínodo de los Obispos sobre la Eucaristía, de octubre del 2005, nos regaló la EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL SACRAMENTUM CARITATIS, que seguramente ya leyeron, por lo que sólo hago referencia a algunos puntos y si alguno no ha leído este documento, les sugiero que lo hagan: En este documento, en el número 66, el Papa señala que "Recibir la Eucaristía significa adorar al que recibimos" y que "La Eucaristía, al implicar la realidad humana concreta del creyente, hace posible, día a día, la transfiguración progresiva del hombre, llamado a ser por gracia imagen del Hijo de Dios (cf. Rm 8,29 s.). Todo lo que hay de auténticamente humano -pensamientos y afectos, palabras y obras- encuentra en el sacramento de la Eucaristía la forma adecuada para ser vivido en plenitud. Aparece aquí todo el valor antropológico de la novedad radical traída por Cristo con la Eucaristía: el culto a Dios en la vida humana no puede quedar relegado a un momento particular y privado, sino que, por su naturaleza, tiende a impregnar todos los aspectos de la realidad del individuo. El culto agradable a Dios se convierte así en un nuevo modo de vivir todas las circunstancias de la existencia, en la que cada detalle queda exaltado al ser vivido dentro de la relación con Cristo y como ofrenda a Dios. La gloria de Dios es el hombre viviente (cf. 1 Co 10,31). Y la vida del hombre es la visión de Dios." (ibid No.71). De lo anterior podemos deducir que lo más importante de acercarnos a comulgar, es participar de la Vida nueva que Cristo nos da y ser coherentes con ella. Por otro lado y en relación al tema del que hoy nos queremos instruir, cabe recordar que en cada diócesis el obispo pueden privilegiar una de las dos formas autorizadas por la Iglesia y para ello, en la misma Exhortación Apostólica, en el número 50, el Papa señala. "Respecto a las prescripciones para una praxis correcta, me remito a los documentos emanados recientemente" y señala que "que todas las comunidades cristianas han de atenerse fielmente a las normas vigentes, viendo en ellas la expresión de la fe y el amor que todos han de tener respecto a este sublime Sacramento. El documento al que el Papa hace referencia es la "INSTRUCCIÓN REDEMPTIONIS SACRAMENTUM. Sobre algunas cosas que se deben observar o evitar acerca de la Santísima Eucaristía" dado por la CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS De este documento, como en el anterior destaco algunos párrafos que son interesantes como el # 90 que señala que "Los fieles comulgan de rodillas o de pie, según lo establezca la Conferencia de Obispos", que también señala que "cuando comulgan de pie, se recomienda hacer, antes de recibir el Sacramento, la debida reverencia, que deben establecer las mismas normas". Este documento, en el # 91 señala que "no es lícito negar la sagrada Comunión a un fiel, por ejemplo, sólo por el hecho de querer recibir la Eucaristía arrodillado o de pie". Sobre el tema que nos interesa el # 92 de la INSTRUCCIÓN REDEMPTIONIS SACRAMENTUN, con suficiente claridad señala que "todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca, si el que va a comulgar quiere recibir en la mano el Sacramento, en los lugares donde la Conferencia de Obispos lo haya permitido, con la confirmación de la Sede Apostólica, se le debe administrar la Sagrada Hostia. Sin embargo, póngase especial cuidado en que el comulgante consuma inmediatamente la Hostia, delante del ministro, y ninguno se aleje teniendo en la mano las Especies Eucarísticas". El mismo documento pontificio indica que "no está permitido que los fieles tomen la Hostia Consagrada ni el Cáliz Sagrado <por sí mismos, ni mucho menos que se lo pasen entre sí de mano en mano>". En la búsqueda de documentación anterior a la señalada, nos encontramos con la "INTRODUCCIÓN DEL RITUAL DE LA SAGRADA COMUNIÓN Y DEL CULTO A LA EUCARISTÍA FUERA DE LA MISA, que habla sobre la "COMUNIÓN Y CULTO EUCARÍSTICO FUERA DE LA MISA", documento del 21 de junio de 1973, que en el # 21, privilegia el modo de comulgar conservando" la costumbre de depositar la partícula de Pan Consagrado en la lengua de los que reciben la comunión, que se basa en el modo tradicional de muchos siglos" y que también destaca que "Sin embargo, las Conferencias Episcopales pueden decretar, con la confirmación de la Sede Apostólica, que en su jurisdicción se pueda distribuir también la Sagrada Comunión depositando el Pan Consagrado en las manos de los fieles, con tal que se evite el peligro de faltar a la reverencia o se dé lugar a que surjan entre los fieles ideas falsas sobre la santísima Eucaristía. En conclusión: 1.- Sepamos que la Iglesia, el Papa, los Obispos del mundo y los de nuestra Nación, no solo por la influenza AH1N1, sino desde hace muchos años reconocen dos modos de recibir la Comunión: en la boca y en la mano. 2.- Entendamos que en la Arquidiócesis de México quien marca la norma eclesiástica es el Arzobispo apoyado por su Consejo Episcopal y esto con aprobación de la Sede Apostólica. No cuestionemos esta autoridad. 3.- Con humildad aceptemos que en cuestión de disciplina eclesiástica en la Arquidiócesis de México, el Arzobispo es quien tiene la autoridad. 4.- Que no olvidemos que el recibir la Comunión en la mano, es una de las dos formas aprobadas por la Iglesia. 5.- Recordemos que en otras partes del mundo desde hace varios años se ha privilegiado el dar la Comunión en la mano. 6.- Hagamos conciencia que en la República y en América Latina muchas diócesis están privilegiando dar la Comunión en la mano. 7.- Sepamos que habiéndonos puesto de acuerdo con el sacerdote o quien no dé en Comunión a Jesús Eucaristía, Lo podemos recibir en la boca. |
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| Ultima actualización ( Miércoles 21 de Octubre de 2009 12:01 ) |
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