¿Piensas abortar? ¿Has abortado, buscas ayuda?
| El amor se ha encarnado de verdad |
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| Escrito por Administrator | |
| Domingo 20 de Diciembre de 2009 22:59 | |
La Encarnación nos indica un método. Método para caminar acogiendo toda la humanidad de mis hermanos los hombres. Método para reconciliar lo más alejado, lo más enemigo, lo más distante.Dios infinito se sumerge en lo pobre, limitado y frágil. Dios se oculta `sub contrario´, en lo que parece su opuesto, en lo más escandalosamente necesitado. De este modo, la misericordia de Dios acontece sorprendiendo a todos. Rebasando nuestras expectativas. Colocando nuestra existencia en situaciones inusitadas, imprevisibles, aparentemente insoportables, para que en medio de todo ello, podamos reconocer que la totalidad de nuestra vida - hasta en sus más mínimos detalles - depende sólo de Él. De este modo, un cristianismo radical no es el que exige todo al otro sino el que perdona todo al otro, en especial, al más adverso. Con gran agudeza Ratzinger apunta: "Quien todavía no es cristiano hace sus cálculos para ver qué debe hacer para hacer lo suficiente y con sus artimañas casuísticas quedarse tranquilo. El que calcula dónde acaba el deber y cómo se puede hacer más mediante un `opus supererogatorium´, ése no es cristiano sino fariseo. Porque ser cristiano no es aceptar un determinado conjunto de deberes ni tampoco superar el umbral de seguridad de la obligación para ser extraordinariamente perfectos. Ser cristiano es más bien saber que se vive sólo y siempre del don que se ha recibido y que, por eso, sólo se es justo cuando se da, como el mendigo que, agradecido por lo que le han dado, lo reparte con generosidad. (...) Ésta es la justicia del <perdona, así como nosotros perdonamos>, que es la expresión orante más precisa de la justicia humana desde el punto de vista cristiano. Una justicia que consiste en perdonar, porque el hombre vive esencialmente del perdón." Jesús en el pesebre sabe bien de nuestra libertad, de nuestra posibilidad de traición, de nuestra incoherencia. Sin embargo, se arriesga a confiar en lo humano. Se confía a María y a José. Se confía a cada uno de nosotros para que todos podamos vivir en primera persona la experiencia del don y para que eventualmente podamos completarla ofreciéndonos a los demás como sacrificio vivo, amando con sinceridad, estimando a todos como más dignos, sin hacer justicia por nuestra propia mano, - al contrario -, haciendo el bien aún a quién nos ha lastimado (Cf. Rom 12). Con todo esto, la fragilidad no queda suprimida ni cancelada. Nuestra humanidad herida continua acompañándonos luego del encuentro con Jesús. Esto no debe arrancarnos un lamento. Es el camino cristiano: lucha constante y Esperanza cierta. El cristianismo no proclama la supresión de nuestra limitación sino la redención de nuestra pobre condición por vía de la fe, es decir, por vía de la certeza de que el Amor se ha encarnado de verdad y reconstruye interiormente al que suplica - como mendigo - perdón (Cf. Rom 3, 21-28). Que en esta navidad Jesús en el pesebre nos haga renacer y nos muestre los caminos para que la amistad persevere y sea fecunda siendo signo de la misericordia que nos sostiene. En comunión, Maricarmen y Rodrigo Guerra Santiago de Querétaro, México Navidad 2009 |
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| Ultima actualización ( Domingo 20 de Diciembre de 2009 23:04 ) |