驴La oposici贸n a la adopci贸n por parejas del mismo sexo, es una actitud homof贸bica? Imprimir
Escrito por Gabriel Garc铆a Colorado   
Lunes 01 de Febrero de 2010 21:20
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Me parece imprescindible iniciar este documento acotando que el derecho a la adopci贸n no es un derecho del adulto, sino un derecho del menor, con lo cual se puede comprender que el bien a tutelar por el Estado no es del solicitante al ni帽o, sino de quien se le reconoce el inter茅s superior; es decir el ni帽o o ni帽a.
Bajo este precepto de car谩cter universal y que obviamente no tiene que ver con ideolog铆as, ni religiones, ni intereses, sino con la total obligatoriedad de todo Estado democr谩tico, incluyente y laico de dar certeza jur铆dica a los grupos m谩s vulnerables, en este caso el ni帽o hu茅rfano, abandonado o en cualquier otra situaci贸n, con lo cual se puede comprender que cualquier requisito por grande que sea, para que la adopci贸n re煤na las mejores condiciones y probabilidades de 茅xito, es el m铆nimo esfuerzo que obligadamente tiene todo pa铆s para con menores de edad en clara desventaja.
Es por todo lo anterior, la oposici贸n de diversos grupos de especialistas e investigadores, sin tintes pol铆ticos, ni partidistas, que no estamos de acuerdo a que sin evidencias cient铆ficas y experiencias sociales, se den en adopci贸n a parejas del mismo sexo a ni帽os mexicanos. Aclaro que no es de ninguna manera homofobia, sino la responsable aceptaci贸n de la preeminencia de los derechos del menor sobre los derechos al menor.
En el caso de la Asamblea del Distrito Federal sin ning煤n estudio, ni debate, ni investigaci贸n, ni experiencia y con absoluta falta de responsabilidad y sentido 茅tico han votado los asamble铆stas al servicio de Ebrard, dejando en total estado de indefensi贸n a los ni帽os m谩s vulnerables de la Ciudad de M茅xico.
Hoy, los voceros del jefe de gobierno, nos atacan a miles de ciudadanos que estamos en desacuerdo con esta ley, ellos nos acusan de retrogradas, de intolerantes, de oscurantistas cuando en realidad de forma c铆nica y con plena desverg眉enza han modificado el derecho de familia, el derecho civil y han conculcado los derechos de los ni帽os, en busca de consolidar un proyecto electorero y un rompimiento con los valores del mundo occidental cristiano.
Aceptamos que es preciso actualizar el derecho de familia, el derecho civil, pero sin olvidar la protecci贸n de los ni帽os, por lo que en efecto sabemos que se deben reivindicar los derechos de las minor铆as sexuales, como los de cualquier otro grupo sujeto a discriminaci贸n. Pero puntualizando en este tema que no se trata de una reivindicaci贸n de los adultos, sobre todo si es en detrimento de las ni帽as y los ni帽os hu茅rfanos y considerando que no corresponde a los legisladores聽 provocar que algunos hijos tengan padres del mismo sexo.
Los esbirros de Ebrard, argumentan que las sociedades m谩s avanzadas e industrializadas han permitido las uniones de homosexuales, lo cual es cierto parcialmente, pero intencionalmente dejan de decir que en Suecia, Dinamarca, Francia, Alemania, Noruega y Holanda, primeros pa铆ses que dieron paso a las decisiones de adultos de vivir en base a sus preferencias, se han reservado 煤nicamente para parejas heterosexuales la adopci贸n de menores.
En la revisi贸n de las legislaciones antes se帽aladas, donde se coincide en todo el 脿mbito acad茅mico que la Ley Holandesa es la mejor y la m谩s avanzada del mundo, no existe matrimonio entre homosexuales, lo que hay son plenos derechos en las sociedades de convivencia o pacto y en este sentido incluye la seguridad social, las pensiones, etc, pero nunca se permite la adopci贸n de menores de edad.
Si los diputados del DF creyeran en la democracia y en sus argumentos de no discriminaci贸n, antes de emitir cualquier Ley, la asamblea legislativa debi贸 tener audiencias, foros y reuniones con expertos y partes interesadas, en este caso en derecho familiar, adopci贸n, psicolog铆a, psiquiatr铆a y bio茅tica, especialmente cuando el derecho comparado nos muestra en todo el mundo la tendencia a la adopci贸n por parejas que re煤nan las mejores condiciones para asegurar el desarrollo psicol貌gico, social y biol贸gico del ni帽o y dotarle de una familia arm贸nica y estable y las mejores condiciones posibles, al respecto vale la pena mencionar que esta Asociaci贸n envi贸 oportunamente a la Dip. Barrales una misiva en donde le ped铆amos en bien de la comunidad, abrir un debate serio con expertos en el tema, a lo cual ni siquiera tuvo la cortes铆a de contestarnos.
Nosotros propusimos en la carta se帽alada que si lo que pretend铆an era dar certidumbre jur铆dica a aquellos que viven juntos en cualquier sentido o bien se propon铆a dar nuevos derechos a los firmantes de un contrato de convivencia que regula la vida en com煤n entre parejas del mismo o distinto sexo. Se pudo haber hecho un contrato social coherente y hacer similar el r茅gimen de los firmantes al de las parejas casadas, en materia de bienes, derechos sociales, derecho de sucesi贸n, pero tambi茅n en deberes de ayuda mutua. Incluso que se reconozca la pensi贸n de viudez.
La Carta de los Derechos del Ni帽o es precisa en los derechos de 茅ste, que incluye y destaca por su importancia el de ser miembro de una familia. Adem谩s sabemos que no es posible educar la sexualidad de un ni帽o o de una ni帽a, sin una idea clara del significado o lenguaje sexual de su cuerpo,聽 Los ni帽os en posesi貌n de matrimonios del mismo sexo y viviendo esa realidad aprender铆an que las diferencias sexuales son en el mejor de los casos, un simple tipo de personalidad. y no podr铆an apreciar la dualidad de sexos que caracteriza nuestra existencia y que es la condici贸n de la procreaci贸n y por tanto, de la perpetuaci贸n de la humanidad, adem谩s que los v铆nculos de parentalidad se dan necesariamente con la presencia de un padre y una madre de diferente sexo.
Es preciso adem谩s acotar que en la historia se reconoce al matrimonio y a la familia, sin que les haya sido impuesto a las diferentes culturas este principio por ninguna instituci贸n religiosa o por una norma legal de la que hubiera que liberarse o hacer objeci贸n de ella. El matrimonio es el fundamento de la familia al alterarlo se amenaza la estructura misma de la sociedad. La cuesti贸n no radica en los derechos de los homosexuales, sino en聽 convertir el matrimonio para que sea algo que nunca ha sido. 聽
Ultima actualizaci贸n ( Lunes 01 de Febrero de 2010 21:30 )