La fornicaci贸n es la uni贸n carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio. Es gravemente contraria a la dignidad de las personas y de la sexualidad humana, naturalmente ordenada al bien de los esposos as铆 como a la generaci贸n y educaci贸n de los hijos. Adem谩s, es un esc谩ndalo grave cuando se da corrupci贸n de menores.
聽 聽 聽 聽 Ciertamente esta definici贸n de la fornicaci贸n es susceptible de recibir diversos adjetivos, seg煤n las circunstancias en las que se encuentran las personas. Una cosa es la prostituci贸n, otra las relaciones sexuales en las que ambos solo buscan el placer que le produce el otro, otro caso es el de los novios comprometidos, y una 煤ltima situaci贸n es la de los que cohabitan sin formalizar su uni贸n de ninguna forma. Hay una gradaci贸n del sentido de utilizaci贸n del otro, de amor verdadero, de proyecto de vida, de donaci贸n. Sin embargo, en todo los casos, falta lo que constituye la bondad 茅tica de la relaci贸n sexual: el significado del acto sexual como expresi贸n de un amor total y definitivo, la dimensi贸n social (el otro y el hijo) y el car谩cter vinculante de esa relaci贸n. No se puede vivir como si se fuese lo que todav铆a no se ha decidido y comprometido en que sea.
Por eso advierte PH: 鈥淪e van difundiendo, cada vez m谩s, entre los adolescentes y j贸venes ciertas manifestaciones de tipo sexual que de suyo disponen a la relaci贸n completa, aunque sin llegar a ella. Estas manifestaciones genitales son un desorden moral porque se dan fuera de un contexto matrimonial.
Las relaciones 铆ntimas deben llevarse a cabo s贸lo dentro del matrimonio, porque 煤nicamente en 茅l se verifica la conexi贸n inseparable, querida por Dios, entre el significado unitivo y el procreativo de tales relaciones, dirigidas a mantener, confirmar y manifestar una definitiva comuni贸n de vida -"una sola carne"-聽 mediante la realizaci贸n de un amor "humano", "total", "fiel y exclusivo" y "fecundo", cual el amor conyugal. Por esto las relaciones sexuales fuera del contexto matrimonial, constituyen un desorden grave, porque son expresiones de una realidad que no existe todav铆a; son un lenguaje que no encuentra correspondencia objetiva en la vida de las dos personas, aun no constituidas en comunidad definitiva con el necesario reconocimiento y garant铆a de la sociedad civil y, para los c贸nyuges cat贸licos, tambi茅n religiosa[5].
鈥淐omo ense帽a la experiencia, para que la uni贸n sexual responda verdaderamente a las exigencias de su propia finalidad y de la dignidad humana, el amor tiene que tener su salvaguardia en la estabilidad del matrimonio. Estas exigencias reclaman un contrato conyugal sancionado y garantizado por la sociedad; contrato que instaura un estado de vida de capital importancia tanto para la uni贸n exclusiva del hombre y de la mujer como para el bien de su familia y de la comunidad humana. A la verdad, las relaciones sexuales prematrimoniales excluyen las m谩s de las veces la prole; y lo que se presenta como un amor conyugal no podr谩 desplegarse, como deber铆a indefectiblemente, en un amor paternal y maternal; o, si eventualmente se despliega, lo har谩 con detrimento de los hijos, que se ver谩n privados de la convivencia estable en la que puedan desarrollarse, como conviene, y encontrar el camino y los medios necesarios para integrarse en la sociedad鈥 |