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| Una reflexi贸n sobre los matrimonios gays. |
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| Escrito por Mons. Abelardo Alvarado Alc谩ntara | |
| Martes 02 de Febrero de 2010 17:37 | |
驴Es razonable legalizar los as铆 llamados 鈥渕atrimonios gays鈥 y equipararlos a los matrimonios homosexuales?聽 El debate en M茅xico hasta ahora ha sido r铆spido y se espera que聽 se vuelva a煤n m谩s.
聽 聽 聽 聽 聽 El 21 de diciembre del 2009 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprob贸 por mayor铆a la reforma al art. 146 del C贸digo Penal del DF, modificando la definici贸n de matrimonio, con lo que se legaliz贸 el matrimonio entre personas del mismo sexo. El dictamen inclu铆a una聽 adici贸n al art. 391 en la que se exclu铆a聽 la adopci贸n cuando se trata de parejas del mismo sexo. Este candado fue suprimido en la votaci贸n final, por lo que tambi茅n se legaliz贸 la adopci贸n por parejas del mismo sexo. El debate en M茅xico hasta ahora se ha vuelto muy r铆spido y se espera que a煤n se vuelva m谩s. Se podr铆a decir que hay una guerra declarada entre algunas Iglesias, encabezadas por la Iglesia cat贸lica, y el PRD, cuyos diputados en la Asamblea Legislativa presentaron y aprobaron la iniciativa de ley junto con otros partidos. El error, desde mi punto de vista, est谩 en que no hubo previamente ning煤n debate serio sobre el tema ni se conocen bien a bien las razones por las que unos y otros aprueban o rechazan esta ley. Es por otra parte natural, que trat谩ndose de un聽 tema relacionado con la homosexualidad o lesbianismo, se desaten las pasiones y la discusi贸n sea a base de descalificaciones e insultos. Por eso me parece urgente que haya un poco de civilidad y respeto entre ambas partes y se analicen en forma serena y a fondo las razones que se aducen para justificar las diferentes posiciones. Existen razones no s贸lo de orden cient铆fico, filos贸fico, antropol贸gico y obviamente tambi茅n teol贸gico o religioso, que deben ser conocidas y analizadas. No pretendo yo ser juez en esta causa ni tampoco otro francotirador, sino alguien a quien le interesa participar en el debate. Las personas que aprueban que se permitan por la ley civil los matrimonios de parejas del mismo聽 sexo, aducen como argumentos, entre otros, los siguientes: 鈥⒙犅 聽La orientaci贸n sexual es algo innato, de origen聽 gen茅tico, que no se puede cambiar. 鈥淟os homosexuales nacen as铆鈥, 鈥淪i eres gay siempre ser谩s gay鈥, 鈥淟os homosexuales no pueden cambiar鈥, 鈥淓l 10% de la poblaci贸n es homosexual鈥澛. Cada vez hay m谩s homosexuales. Se trata de un factor gen茅tico con el que nace la persona鈥. 鈥⒙犅 聽Es injusto y discriminatorio negar a las parejas del mismo sexo el acceso al matrimonio y sus correspondientes beneficios, derechos y privilegios. La legalizaci贸n de las uniones entre personas del mismo sexo, que otorga a las parejas homosexuales id茅nticos derechos y les permite adoptar en igualdad de condiciones que las parejas heterosexuales, viene finalmente a terminar con una grave injusticia y discriminaci贸n que se ven铆an cometiendo al prohibirlas. 鈥⒙犅 聽No cabe duda que ha habido profundos cambios culturales en la sociedad actual, tanto en el conocimiento y la comprensi贸n de la sexualidad humana, como en el rol del hombre y la mujer: por consiguiente tambi茅n en los modelos sociales respecto al matrimonio y la familia. No se puede desconocer esta realidad. 鈥⒙犅 聽Tanto la mentalidad actual como las mismas leyes reconocen la igualdad de g茅nero y por consiguiente la aceptaci贸n social de la condici贸n y conducta de personas que tienen o han elegido su orientaci贸n y preferencias sexuales hacia personas del mismo sexo. Afortunadamente el 鈥渕ovimiento gay鈥 ha logrado 鈥渟acar del closet鈥 a los homosexuales y ha puesto de manifiesto los prejuicios y la discriminaci贸n sexual de la que han sido v铆ctimas. 鈥⒙犅 聽La Iglesia cat贸lica debe abrirse a los cambios y dejar de ser tan conservadora e intransigente. Por eso est谩 perdiendo tantos feligreses. Ni la biblia ni los documentos de la Iglesia hablan directamente del homosexualismo. La Iglesia cat贸lica s贸lo ha abordado el tema en d茅cadas recientes. Otras Iglesias reconocen y aceptan incluso como ministros (obispos) a homosexuales y lesbianas. 鈥⒙犅 聽Las leyes son necesarias para proteger el orden social y garantizar el pleno ejercicio de los derechos de toda persona. Las personas con diferente orientaci贸n sexual tienen derecho a la protecci贸n de la ley. La discriminaci贸n basada en la orientaci贸n sexual es una violaci贸n a los DDHH: no es un delito, no es una enfermedad, no es producto de la inmadurez emocional, es una opci贸n libre de la persona y es su derecho a decidir sobre su cuerpo y su vida sexual. 驴En qu茅 me perjudica que las parejas del mismo sexo se casen ante la ley civil? 鈥⒙犅 聽驴Porqu茅 no aceptamos que cada quien viva como quiere? 驴Por qu茅 la Iglesia cat贸lica quiere imponer su moral y sus dogmas a todos? M茅xico es un estado laico. Las iglesias no tienen que intervenir en las pol铆ticas p煤blicas y deben limitarse a los asuntos morales que tiene que ver con la conducta individual de los creyentes y pertenecen a la esfera personal y privada. 隆Que los curas se callen!聽聽聽聽聽聽 聽 鈥⒙犅 聽Tanto la Asociaci贸n Americana de Psiquiatr铆a (APA) como la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) han excluido la homosexualidad del cat谩logo de enfermedades mentales. 聽 鈥⒙犅 聽La Iglesia con su campa帽a en contra de los 鈥渕atrimonios gays鈥 lo 煤nico que est谩 provocando es el odio y la homofobia agresiva que puede incluso desatar cr铆menes y violencia contra las personas homosexuales. Hasta aqu铆 creo haber expuesto con toda honestidad las razones que generalmente se aducen para justificar la legalizaci贸n de los as铆 llamados 鈥渕atrimonios gays鈥 en los pocos pa铆ses en los que se ha dado. Tratar茅 de exponer ahora los argumentos y razones que tienen las personas que desaprueban y rechazan los matrimonios entre parejas del mismo sexo y la adopci贸n de ni帽os por dichas parejas. 鈥⒙犅 聽De entrada parece extra帽o el af谩n de legislar sobre un asunto que no responde a las m谩s inmediatas necesidades y expectativas de los ciudadanos, habiendo tantos otros temas pendientes de una legislaci贸n m谩s acorde a las necesidades de la gente. 鈥⒙犅 聽Las convicciones aqu铆 expresadas se fundan en razonamientos de sentido com煤n y recurriendo a lo que llamar铆amos 鈥渓ey natural鈥, sin recurrir a razonamientos de car谩cter religioso. 鈥⒙犅 聽El matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer no es simplemente una costumbre o un modelo o paradigma social que dependa de las distintas culturas, lugares o 茅pocas. Tampoco es solamente un rito religioso que haya sido establecido e impuesto por creencias religiosas. Es una instituci贸n de orden natural que responde a la necesidad de la complementariedad sexual聽 y que ha existido en todas las culturas, pueblos y en todas las 茅pocas de la historia universal,聽 desde tiempo inmemorial. No es un invento ni del Estado ni de las religiones. Es una necesidad para la realizaci贸n personal de la pareja hombre-mujer, para su complementaci贸n y para la conservaci贸n y propagaci贸n de la especie humana. 鈥⒙犅 聽El matrimonio entre hombre y mujer es la 煤nica forma de establecer una familia, c茅lula b谩sica de la sociedad. La familia es el santuario de la vida: donde se trasmite la vida y donde los seres humanos pueden encontrar su pleno desarrollo. La familia es el ambiente natural donde las personas van a crecer y a adquirir los valores humanos que los capaciten para las relaciones interpersonales y para vivir en sociedad. Es en la familia donde se aprende a reconocer y respetar la dignidad de cada persona, sus derechos y obligaciones, el sentido del trabajo, donde se aprende a expresar el amor fraterno, a vivir en la verdad, a practicar la justicia, la responsabilidad, el sentido de servicio, del trabajo, de la solidaridad etc. 聽 鈥⒙犅 聽El matrimonio responde a聽 la aspiraci贸n profunda del ser humano de amar y ser amado, de entregarse y de realizar el anhelo de la paternidad y la maternidad propio del hombre y la mujer. 鈥⒙犅 聽La Iglesia cat贸lica, su jerarqu铆a y los fieles laicos cat贸licos, siempre han reconocido el matrimonio como un designio amoroso de Dios que ha hecho al hombre y a la mujer a su聽 imagen y semejanza y les ha participado de su poder creador para trasmitir el don de la vida. Para los creyentes cristianos el matrimonio ante la Iglesia tiene adem谩s el valor de un sacramento, instituido por Cristo, es decir, un signo de la gracia de Cristo, entendido como聽 el compromiso de una pareja, hombre y mujer, de consagrarse y pertenecerse el uno al otro para toda la vida, estableciendo una comunidad de vida que les permita complementarse y encontrar el uno en el otro la ayuda mutua y les permita su autorrealizaci贸n personal, llegando as铆 a ser plenamente felices. 鈥⒙犅 聽El rito sacramental es s铆mbolo del amor de Dios, del amor con que Dios ama a cada uno de los contrayentes y del amor que Dios pone en sus corazones para que se amen como Dios los ama a ellos, con un amor fiel, perseverante聽 y fecundo.聽聽 Sin embargo, este car谩cter del matrimonio s贸lo tiene sentido para quienes son creyentes cristianos.聽聽 聽 鈥⒙犅 聽鈥淎 pesar de las fuertes presiones del lobby gay en todo el mundo, las relaciones sexuales homosexuales nunca ser谩n iguales ni comparables a las relaciones sexuales heterosexuales, porque entre otras cosas y por su propia naturaleza, siempre carecer谩n de la capacidad de engendrar una nueva vida, elemento fundamental de lo que en toda la historia de la humanidad y en todas las culturas, orientales u occidentales, cristianas o no, ha sido el germen y cimiento del matrimonio y de la familia.鈥 鈥⒙犅 聽La Iglesia cat贸lica inculca a los fieles que se debe reconocer y respetar a las personas homosexuales y de ninguna manera discriminarlas. Sin embargo, pretender modificar la definici贸n del matrimonio para favorecer a las personas de orientaci贸n homosexual se funda en una falsa interpretaci贸n de la igualdad fundamental (igualdad de g茅nero) entre las personas, de la dignidad humana y de los derechos de las minor铆as. 鈥⒙犅 聽El papel que el padre y la madre ejercen en el desarrollo afectivo, psicol贸gico y sexual del ni帽o es insustituible. Es cierto que una pareja del mismo sexo puede brindar amor a un ni帽o adoptado, como las parejas heterosexuales,聽 y que estos ni帽os van a estar bajo la influencia de los mismos programas de televisi贸n, los mismos juegos, los mismos deportes y el mismo ambiente exterior聽 que los hijos de las parejas heterosexuales.聽 Pero finalmente no es el ambiente ideal porque van a carecer del modelo paterno o materno con el que van a perfilar su identidad psicosexual. Tampoco parece razonable otorgar el derecho de adoptar a parejas que claramente han rechazado la procreaci贸n de los hijos ni que la ley autorice a dar ni帽os en adopci贸n s贸lo para satisfacci贸n de la pareja. 鈥⒙犅 聽Es obvio que existe a nivel internacional de parte de los partidos de izquierda un proyecto planificado para promover y difundir la cultura homosexual, bajo el pretexto de defender y proteger los derechos de las 鈥渕inor铆as鈥 y combatir los tab煤es y prejuicios discriminatorios. La poblaci贸n homosexual como minor铆a sexual, se define como un grupo de hombres y mujeres que por sus actitudes, comportamientos o pr谩cticas, en raz贸n del sujeto - objeto de su sexualidad, asumen conductas diferentes al resto de la sociedad, y que con base en tales diferencias son sujetos de exclusi贸n y discriminaci贸n. Por ende, son sujetos que reivindican sus derechos dado que no tienen la posibilidad de ejercicio pleno de ciudadan铆a. 鈥⒙犅 聽Las leyes se establecen para asegurar el bien com煤n. No se deben hacer leyes para beneficio de unos cuantos ni tampoco solamente para obtener beneficios pol铆ticos聽 o ganar simpat铆as y votos como parece ser el caso. En M茅xico ya se hab铆an legalizado igualmente por la Asamblea Legislativa del DF, el 9 de noviembre del 2006, las as铆 llamadas 鈥淪ociedades de convivencia鈥; dicha ley entrar铆a en vigor en marzo del 2007. En esta ley ya se proteg铆an los derechos de las parejas del mismo sexo que decidieran vivir de manera estable, estableciendo entre ellos/as un v铆nculo jur铆dico de ayuda y cooperaci贸n com煤n que les permit铆a gozar de los beneficios de la seguridad social (atenci贸n m茅dica y pensi贸n por viudez) as铆 como derecho a heredar bienes en caso de fallecimiento. Pero era obvio que este s贸lo era un primer paso que abriera las puertas a un abierto equiparamiento con el matrimonio civil de parejas de distinto sexo. 鈥⒙犅 聽A este respecto es necesario aclarar que en alg煤n caso, concretamente en Espa帽a, la posici贸n de la jerarqu铆a cat贸lica fue en el sentido de aceptar que se reconociera el derecho de cualquier pareja a 鈥渃onvivir鈥 y gozar de la protecci贸n mediante un ordenamiento jur铆dico, pero siempre hubo un rechazo y una oposici贸n firme a que se equiparen dichas uniones al matrimonio. Precisamente porque no se puede聽 tratar en la ley como igual lo que es diferente.聽 Parad贸jicamente en este caso se estar铆a cometiendo una discriminaci贸n en sentido contrario, en relaci贸n a los matrimonios de parejas heterosexuales. 鈥⒙犅 聽Cabe a帽adir que en estricto sentido no se puede hablar de que las parejas del mismo sexo tengan聽 derecho al matrimonio, que es algo completamente distinto a las uniones de parejas del mismo sexo. Ni existe por tanto ninguna discriminaci贸n. Esto, como ya se ha dicho, independientemente de ideolog铆as y creencias religiosas de cualquier tipo. Impl铆citamente, a煤n en la misma opini贸n p煤blica, se est谩 reconociendo la diferencia entre ambos casos, desde el momento en que se habla de 鈥渕atrimonios gays鈥 o 鈥渕atrimonios homosexuales鈥 a diferencia de los matrimonios 鈥渁 secas鈥, por considerarlos realidades diferentes. 鈥⒙犅 聽Est谩 claro que para la Iglesia y los cat贸licos el matrimonio es la uni贸n indisoluble de vida y amor entre un var贸n y una mujer, abierta a la trasmisi贸n responsable de la vida .y a la educaci贸n de los hijos. 鈥⒙犅 聽No es verdad que en la Biblia y en los Concilios聽 y documentos no se condene y proh铆ba la homosexualidad. Lo que s铆 es verdad es que los conceptos y el lenguaje tanto de la Biblia como de los documentos de la Iglesia responden a la mentalidad cultural de cada 茅poca. En la Biblia se habla de la sodom铆a como un grave pecado. (Sobre este punto particular hay art铆culos que pueden leerse en varias p谩ginas de Internet). El Papa Benedicto XVI, dirigi茅ndose a toda la Iglesia cat贸lica en Italia, dec铆a: 鈥淓s preciso afrontar -se帽ala el Papa- con determinaci贸n y claridad de prop贸sitos, el peligro de opciones pol铆ticas y legislativas que contradicen valores fundamentales y principios antropol贸gicos y 茅ticos arraigados en la naturaleza del ser humano, en particular con respecto a la defensa de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepci贸n hasta la muerte natural, y a la promoci贸n de la familia fundada en el matrimonio, evitando introducir en el ordenamiento p煤blico otras formas de uni贸n que contribuir铆an a desestabilizarla, oscureciendo su car谩cter peculiar y su insustituible funci贸n social鈥. (Benedicto XVI, Discurso al IV Congreso Nacional de la Iglesia en Italia, Verona, 19 de octubre de 2006). Hoy, 11 de enero del 2010, en su Discurso al Cuerpo Diplom谩tico, acreditado ante la Santa Sede, haciendo una reflexi贸n sobre la crisis ecol贸gica que sufre el mundo, se ha referido a la responsabilidad de los seres humanos respecto a la protecci贸n del medio聽 ambiente y ha dicho: 鈥淪e帽oras y Se帽ores Embajadores, hasta aqu铆 he evocado solamente algunos aspectos relacionados con el problema del medio ambiente. Las ra铆ces de la situaci贸n que est谩 a la vista de todos son, sin embargo, de tipo moral y la cuesti贸n tiene que ser afrontada en el marco de un gran esfuerzo educativo, con el fin de promover un cambio efectivo de la mentalidad y establecer nuevos modelos de vida. La comunidad de los creyentes puede y quiere participar en ello, pero para hacerlo es necesario que se reconozca su papel p煤blico. Lamentablemente, en ciertos pa铆ses, sobre todo occidentales, se difunde en 谩mbitos pol铆ticos y culturales, as铆 como en los medios de comunicaci贸n social, un sentimiento de escasa consideraci贸n y a veces de hostilidad, por no decir de menosprecio, hacia la religi贸n, en particular la religi贸n cristiana. Es evidente que si se considera el relativismo como un elemento constitutivo esencial de la democracia se corre el riesgo de concebir la laicidad s贸lo en t茅rminos de exclusi贸n o, m谩s exactamente, de rechazo de la importancia social del hecho religioso. Dicho planteamiento, sin embargo, crea confrontaci贸n y divisi贸n, hiere la paz, perturba la ecolog铆a humana y, rechazando por principio actitudes diferentes a la suya, se convierte en un callej贸n sin salida. Es urgente, por tanto, definir una laicidad positiva, abierta, y que, fundada en una justa autonom铆a del orden temporal y del orden espiritual, favorezca una sana colaboraci贸n y un esp铆ritu de responsabilidad compartida鈥濃.聽聽 聽 鈥淐ontinuando con nuestra reflexi贸n, es preciso se帽alar la complejidad del problema del medio ambiente. Se podr铆a decir que se trata de un prisma con muchas caras. Las criaturas son diferentes unas de otras y, como nos muestra la experiencia cotidiana, se pueden proteger o, por el contrario, poner en peligro de muchas maneras. Uno de estos ataques proviene de leyes o proyectos que, en nombre de la lucha contra la discriminaci贸n, atentan contra el fundamento biol贸gico de la diferencia entre los sexos. Me refiero, por ejemplo, a pa铆ses europeos o del continente americano. Como dice San Columbano, 芦si eliminas la libertad, eliminas la dignidad禄 (Epist. 4 ad Attela, in S. Columbani Opera, Dublin, 1957, p. 34). Pero la libertad no puede ser absoluta, ya que el hombre no es Dios, sino imagen de Dios, su criatura. Para el hombre, el rumbo a seguir no puede ser fijado por la arbitrariedad o el deseo, sino que debe m谩s bien consistir en la correspondencia con la estructura querida por el Creador.鈥 Con estas palabras el Papa condena enf谩ticamente todos aquellos proyectos que legalizan el matrimonio entre personas del mismo sexo porque estas legislaciones 鈥渁tentan contra el fundamento biol贸gico de la diferencia entre los sexos. Debo concluir mi exposici贸n sobre este candente y pol茅mico tema, afirmando mis convicciones personales: 鈥⒙犅 聽Los obispos de la Iglesia cat贸lica respetamos a las personas que no comparten nuestra fe y tienen una visi贸n distinta de la vida y de las realidades humanas. Nos sentimos, sin embargo, con el derecho de expresar nuestras convicciones y exigimos la libertad de proponer libremente nuestra manera de ver las cosas y las ense帽anzas de la doctrina cat贸lica. Nadie tiene porqu茅 sentirse amenazado o agredido por ello. Nosotros queremos contribuir a conservar los valores morales y al enriquecimiento espiritual del pueblo de M茅xico y creemos que debe respetarse su tradici贸n y experiencia hist贸rica, basada en valores religiosos cristianos. Nos parece muy poco razonable pretender que la sociedad mexicana renuncie a sus creencias religiosas con el pretexto de que M茅xico es un estado laico. No se puede confundir la laicidad o aconfesionalidad del Estado con una desvinculaci贸n聽 en las pol铆ticas p煤blicas de un orden moral, objetivo, fundado en la recta raz贸n y en la idiosincrasia de cada pueblo. Es obvio que como Obispo considero mi deber manifestar con firmeza mi fe y adhesi贸n聽 al magisterio de la Iglesia. 聽聽聽聽聽聽聽 M茅xico, D. F. a 11 de enero del 2010 |
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| Ultima actualizaci贸n ( Martes 02 de Febrero de 2010 18:12 ) |