Miembros de la Alianza Internacional de la Juventud expresan su rechazo al enfoque de las problemáticas juveniles basado en los derechos y a la promoción de la licencia sexual, que fueron presentados en la reciente reunión de alto nivel de la ONU sobre la juventud.
«Así como tenemos leyes que prohíben a los jóvenes consumir drogas, también tenemos la responsabilidad de proteger a los jóvenes de caer en la licencia sexual», reflexionó Savanna Buckner, miembro de la Alianza. Ella dijo esto tras asistir a un debate presentado por el Fondo de Población de la ONU, en el que se afirmó que la juventud goza del derecho a la educación sexual y a tomar sus decisiones respecto de su sexualidad, sin consentimiento de los padres. «Como joven, resulta sumamente inquietante ser testigo de que... ciertas fuerzas de la ONU trabajan para separar a los jóvenes de sus familias y, especialmente, de sus padres..."
«Como joven, resulta sumamente inquietante ser testigo de que... ciertas fuerzas de la ONU trabajan para separar a los jóvenes de sus familias y, especialmente, de sus padres. Para que sus políticas educativas sean justas, la ONU debe aceptar que centrarse en la familia como la unidad fundamental de la sociedad y en los padres como los principales educadores no es obsoleto y no soslaya la individualidad de cada persona», dijo Buckner a Friday Fax. Buckner también comentó acerca del rechazo de la abstinencia por parte de los proponentes de la educación sexual. «Al presuponer que la abstinencia es poco práctica, estas organizaciones disuaden a la juventud de practicar el autodominio y convierten, de hecho, a los anticonceptivos en la única "opción"». Antoine Kazzi, miembro australiano de la Alianza Internacional de la Juventud, desafió la predominante y falsa interpretación de las cuestiones de salud sexual y reproductiva como derechos humanos universales. «Las naciones soberanas están siendo llevadas erróneamente a pensar que tienen que reconocer y amparar los "derechos" a la salud sexual y reproductiva en sus territorios... [y] que estos "derechos" ya son reconocidos como derechos humanos universales; y se están usando organismos de la ONU para perpetuar esta mentira», sostuvo Kazzi. Kazzi advirtió el desacuerdo existente entre estos «derechos» sexuales y la Declaración Universal de Derechos Humanos. «Estos "derechos" abarcan el derecho a inducir un aborto, el cual es la terminación deliberada de la vida de un niño. La terminación de esta vida vulnerable ofende la Declaración Universal de Derechos Humanos... [que incluye] el derecho a la vida». María Lizaur, también miembro de la Alianza, relató su frustración tras presentar, en uno de los paneles de discusión de la conferencia, los méritos de los programas basados en la abstinencia y en los valores familiares para reducir las infecciones por VIH y los abortos no planificados. «En vez de fomentar el diálogo sobre lo que, de hecho, es bueno para la juventud, y sobre qué es lo que la juventud quiere, [los panelistas] simplemente nos desestimaron [a quienes presentamos esta información] por ser "demasiado jóvenes" para comprender. Es tremendamente lamentable que haya habido individuos y organizaciones en la conferencia que se negaron a escuchar la voz de personas jóvenes que buscaban compartir ideas que expresaban soluciones pro-vida y familia». A pesar de manifestar desilusión respecto de quienes abogaban por la libertad autónoma de la actividad sexual para los jóvenes en la reunión de la ONU, los miembros de la Alianza tienen la esperanza de que, mediante el diálogo, tanto sus pares como los adultos tendrán en cuenta sus pedidos de apoyo a la familia y de mayor responsabilidad personal por parte de los jóvenes en cuestiones de sexualidad. En el blog de la Alianza Internacional de la Juventud, IYc Vox, pueden encontrarse más observaciones de sus miembros.
Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano
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