¿Piensas abortar? ¿Has abortado, buscas ayuda?
| Cacería de Patos |
|
|
| Escrito por Alejandro Yáñez Estrada | |
| Martes 21 de Julio de 2009 21:25 | |
|
El frío de invierno es más intenso estando en el campo que en la ciudad, son las cuatro de la mañana y la caminata que hemos hecho desde el punto donde dejamos el viejo Ford hasta el pequeño lago, nos ha hecho entrar en calor pero no lo suficiente como para olvidar que es invierno. En ese momento un jarro de ponche de la Posada navideña en que estábamos horas atrás nos vendría bien. El bote que cargamos es una vieja y pesada lancha de metal, la ponemos en el agua con todos adentro, excepto Gonzalo que nos remolca hasta que podemos empezar a remar. Cuando llegamos a la mitad de la laguna me recuesto y contemplo el cielo, intensamente oscuro y repleto de estrellas. Han transcurrido 3 décadas desde entonces, y ahora en una extraña analogía pienso que nuestra nación se encuentra por mil razones, o mejor dicho sinrazones, en medio de una noche tan oscura y fría como aquella que ahora recuerdo. La muerte de incipientes vidas, pero vidas al fin y al cabo, se ha infiltrado en el corazón de nuestra Nación. La “ley” pro aborto (con minúsculas) dejará una difícil secuela para aquellos individuos que decidan cobijarse en ésta buscando un alivio ante el hijo inesperado, pero entonces será tarde para aliviar todo el dolor que llevarán en sus corazones. Se que el ser humano aún no pierde su bondad innata, pues si así fuese, no circularían por internet tantos videos y peticiones de apoyo para evitar la crueldad contra la muerte a palos que sufren las focas en el ártico, contra la crueldad en los mataderos clandestinos (rastros), contra la pena capital por apedreamiento a mujeres culpables de adulterio en África. Cualquiera nos simbramos ante el sufrimiento que los casos anteriores nos provocan y sin embargo hemos dejado que una ley tan terrible empiece a anidarse en el corazón de nuestro país. De niño siempre anhele tener un rifle para irme de cacería, pero a mi Padre le parecía inseguro tener un arma en casa. Cuando cumplí 18 años me fui, sin su anuencia, a cazar patos en los bordos de Palmillas. Éramos cinco o seis y una sola escopeta. Cuando llegó mi turno disparé a una parvada y un pato cayó al agua, remamos hacia él y nos dimos cuenta que no estaba muerto, pero si mal herido e incapaz de volar. Gonzalo me dijo, es tu presa, sácalo del agua y <<MÁTALO>>. En mi cabeza las palabras sonaron con mayúsculas y lentamente. Una cosa era dispararle de lejos y otra tenerlo en las manos mirándolo y sintiendo como se aferraba a la vida, a su vida. En vano intenté ahogarlo pero no pude, golpearlo contra la lancha de metal para desnucarlo pero tampoco lo logré, y solo conseguí aumentar su agonía. Han pasado 30 años y la imagen del pato aún permanece muy vívida en mi mente, luchando entre mis manos, defendiéndose con sus patas para safarse, esforzándose en sacar su cabeza y así poder respirar. En ese momento renuncié a mi sueño de cazador. Mi amigo lo tomó entre sus manos y con un giro maestro acabó con su sufrimiento. Reflexionando sobre esta vivencia, puedo garantizar que muchos de los que apoyan el aborto, pensarían diferente si al igual que yo con el pato, trataran de consumar el aborto con sus propias manos, es decir siendo ellos quienes lo instrumentaran. Estoy seguro que entonces su convicción a favor del aborto, se desvanecería. El frío de aquella noche no se compara al frío que envuelve a muchos que como yo amamos la vida. Y también me apena que las mujeres que decidan abortar y todos los que directa o indirectamente les apoyen o participen en el aborto, se duelan 30 años después por haber actuado así. Yo maté a un pato, ellas no y quienes les ayuden tampoco. La pesadilla del evento les irá destrozando poco a poco. Aquella noche de Diciembre dio paso a un hermoso amanecer, cualquiera que haya visto uno en medio de un lago sabrá a que me refiero. Se que no todo esta perdido y aún abrigo la esperanza de que a México también le llegue pronto un amanecer como el de aquel invierno que ahora recuerdo como si fuese ayer. Y ojala esta reflexión contribuya a ese amanecer. |
|
| Ultima actualización ( Martes 21 de Julio de 2009 21:37 ) |