Cultura de la vida.
1. DEFINICION DEL ABORTO
Aborto es la interrupción del embarazo accidental o provocada, del embrión humano antes de que sea viable, es decir, antes de que pueda vivir fuera del organismo materno. Acerca del aborto provocado Juan Pablo II definió: Es la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento.
2. EL ABORTO ANTE LA BIBLIA Y LA TRADICION DE LA IGLESIA
La Biblia no habla expresamente del aborto, pero habla de continuo del aprecio a la vida. En el Antiguo Testamento se considera el periodo de la vida que precede al nacimiento, indicando que es objeto de la atención de Dios y se previene contra la hechicería que podría ser abortista.
La Tradición de la Iglesia es constante en condenar el aborto y acoger la vida. Así la Didajé afirma: No matarás al hijo en el seno de su madre. Atenágoras: Los cristianos afirmamos que las que practican el aborto cometen homicidio y habrán de dar cuentas a Dios del aborto.
Condenan el aborto los Santos Padres San Jerónimo y San Agustín, los Concilios de Elvira (306), Ancira (314), II de Braga (572), Trullo (692), y desde luego el Vaticano II (1964), así como los Papas Gregorio III, Esteban V, Sixto V e Inocencio XI, Pío XI, Pío XII, Pablo VI y Juan Pablo II.
Los teólogos medievales condenaron el aborto aunque, difirieron entre animación instantánea y sucesiva. 3. EL MAGISTERIO RECIENTE DE LA IGLESIA
Consta en las encíclicas Casti connubi y Evangelium vitae, en Gaudium Spes, en la Declaraciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe, así como diversos discursos pontificios y Cartas episcopales. En México los obispos emitieron “Aborto y despenalización en 1983.
En el Código Canónico el aborto se condena con excomunión latae setentiae (c 1398); excomunión que se da en automático al cometer el delito.
Juan Pablo II en EV (1995): Con la autoridad que cristo confirió a Pedro y a sus sucesores, declaro que el aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, en cuanto eliminación deliberada de un ser humano inocente (62c). 4. COMO SE PLANTEA ACTUALMENTE EL TEMA DEL ABORTO
En el mundo occidental secularizado son muchas las personas que no comprenden la postura de la Iglesia ante el aborto, especialmente entre grupos feministas y de izquierda, que plantean el conflicto entre vida y libertad. Se trata para las mujeres que exista la posibilidad de elegir libremente si quieren o no traer al mundo una nueva vida. Conflicto aparente entre el derecho del embrión a su desarrollo y el de la mujer a su libertad y a una maternidad voluntaria. Falso dilema, porque en realidad sólo es auténtica la libertad que está al servicio de la verdad y la vida.
En la izquierda hay una contradicción al defender el aborto y atacar la pena de muerte, igual que en la derecha que ataca el aborto y defiende la pena de muerte. 5. CUANDO COMIENZA A HABER EN EL SENO MATERNO UNA PERSONA HUMANA?
El argumento principal para condenar el aborto es de que lo que hay en el seno materno es una persona humana, que tiene derecho a la vida: Es clave determinar cuando el fruto de la fecundación se convierte en “persona humana”, es decir, cuando Dios infunde el alma o se hominiza. Posibilidades: (1) Existe una persona humana desde el momento de la fecundación, o (2) no hay una persona humana hasta el final del proceso de la implantación o anidación en el útero, o (3) no existe persona humana hasta que no se ha estructurado el cerebro y ha comenzado a funcionar, o (4) el comienzo de la persona humana se define por criterios relacionales con otras personas.
Resumiendo: Los teólogos católicos se reparten entre las dos primeras opiniones, inclinándose el Magisterio a la primera: la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado (GS 51c). Es cierto que la biología no podrá decir nunca cuándo tenemos una persona, porque la infusión de la animación es de Dios, y por tanto asunto de Teología.
Dice Juan Pablo II: Está en juego algo tan importante, que en la obligación moral bastaría la sola probabilidad de encontrarse ante una “persona”, que se justifica la más rotunda prohibición de eliminar un embrión humano. 6. LAS INDICACIONES ABORTIVAS
Se llaman así las supuestas razones por las que alguien considera aconsejable abortar:
Razón eugenésica, cuando una criatura se supone llegará con una carga hereditaria de enfermedades físicas, psíquicas o de taras.
Razón médica, cuando el aborto supone evitará un peligro para la vida de la madre.
Razón social, cuando el aborto supone que el niño será para la madre o la sociedad una carga personal, psicológica, social o económica. 7. EL ASPECTO LEGAL DEL ABORTO
La iglesia se opone a legislaciones abortistas, no porque quiera imponer a todos una “moral católica”, sino porque es necesario mantener convivencia y sociedad humana; es decir, son razones lógicas y éticas, y por tanto naturales, las que pueden mantener orden, progreso y paz. Ante las presiones para legalizar el aborto, hay que distinguir entre lo lícito y lo legal. Lo lícito es lo ético para todos según las leyes divinas y las naturales. Los legisladores pueden publicar leyes, pero nunca podrán hacer lícito lo antiético.
En términos jurídicos el aborto provocado es un “feticidio”, es decir, homicidio del feto en el seno materno. Siendo así, pueden los legisladores legalizar el feticidio?
El argumento que más se emplea para imponer la despenalización es la existencia de los abortos clandestinos; la mayoría de las veces en condiciones antihigiénicas, causando la muerte de miles de mujeres anualmente. Dicen que despenalizando eliminarán los abortos clandestinos e impedirán que las mujeres más pobres no puedan abortar. Pero eso es falso porque lo vergonzante y la clandestinidad de los abortos suele llevar a cifras falsas e infladas; además no se trata de despenalizar aquello que se puede pagar o sea gratuito.
La Iglesia no es insensible a la trágica situación de las mujeres embarazadas y tentadas a abortar; por el contrario, son numerosas las instituciones asistenciales y de adopción sustentadas por católicos. 8. EL ASPECTO PASTORAL DEL ABORTO, SU PREVENCION
Ante la problemática del aborto, los gobiernos y las iglesias deben proveer una serie de servicios: pastoral familiar y social, educación sexual, paternidad responsable, centros de orientación, guarderías, hospitales, adopciones, etc. La formula: Para evitar el aborto, hay que prevenirlo con la difusión de una extensa “cultura de la vida”, que implica dignidad, derechos, oportunidades, solidaridad, complementariedad, integración, fines comunes, etc.
Entre estos servicios los más urgentes son:
ORIENTACION PASTORAL: La decisión de abortar es con frecuencia el resultado de presiones psicológicas, familiares, sociales, económicas, que pesan sobre las mujeres y las impulsan a obrar contra su consciencia, por lo que la ayuda de personas expertas ofrece muchas veces la orientación y el apoyo moral necesario a estas mujeres.
ADOPCION: Beneficia por igual a la madre, al hijo, a los padres adoptivos y a la misma sociedad. A la madre que no se siente capaz para criar y educar a su hijo; a los padres adoptantes les significa la posibilidad de hacer realidad la paternidad, y para el niño se le posibilita un hogar y escapar de un ambiente de rechazo y hostilidad.
ASISTENCIA ECONOMICA: Urge que las estructuras políticas asistan económicamente a las mujeres en situación de miseria y a madres solteras rechazadas o incapacitadas para trabajar.
Las campañas contra el aborto deben realizarse en el marco de una defensa de la vida humana, comprometiéndose a eliminar las estructuras de pecado, que impiden una sociedad humana.
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Este documento fue desarrollado tomando por referencia y estructura la obra “Moral de la Vida” del padre Eduardo Bonnín Barceló de los Escolapios, licenciado en teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, especializado en teología moral en la Academia Alfonsina de Roma y doctorado en teología moral en la Universidad Comillas de Madrid.
Cortesía de Cultura de la Vida: http://www.culturadelavida.net/bioetica.html |